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lunes, 7 de junio de 2010

Caso práctico deficiente psiquico - Alba, Emilia, Julián, MErcedes, Nadia y Natalia

CASO PRÁCTICOUn alumno con TDH de 7 años de edad presenta dificultades en el aprendizaje. ¿Qué estratrategias utilizarías para ayudar a este alumno? ¿Cómo usarías el ordenador para favorecer el aprendizaje dentro del aula?

Estrategias a seguir en el aula.
- Mar­car ru­ti­nas: ya di­ji­mos otras veces que es ne­ce­sa­rio armar un cro­no­gra­ma con las ac­ti­vi­da­des que ten­dre­mos en toda la se­ma­na.

- Afir­mar nor­mas: Estar siem­pre dia­lo­gan­do y re­fle­xio­nan­do sobre cada acon­te­ci­mien­to po­si­ti­vo o ne­ga­ti­vo que su­ce­da. Tener las nor­mas es­cri­tas y co­lo­car­las en un lugar vi­si­ble.

- Re­for­zar afec­tos: bus­car mo­men­tos para ha­blar y tra­ba­jar de ma­ne­ra in­di­vi­dual con esos niños.

- Re­for­zar­nos no­so­tros: Bus­car siem­pre el apoyo de nues­tros co­le­gas y de es­pe­cia­lis­tas en el tema.

- Tra­ba­jar mucho a par­tir del juego. Por ejem­plo: para lo­grar la tran­qui­li­dad y el si­len­cio, se puede plan­tear el juego “El rey del si­len­cio”.

- Tra­ba­jar con fi­chas dos o tres veces por se­ma­na, no más de 15 mi­nu­tos.

- Fle­xi­bi­li­dad, com­pro­mi­so y vo­lun­tad (adap­ta­ción cu­rri­cu­lar): plan­tear ac­ti­vi­da­des con va­rios ni­ve­les de di­fi­cul­tad.

- Co­no­ci­mien­to e in­for­ma­ción sobre este tras­torno: por ex­pe­rien­cia les digo que cuan­do un do­cen­te esta al mar­gen del tema, es muy di­fi­cil poder lo­grar algo con estos niños.

- Co­mu­ni­ca­ción es­tre­cha entre el hogar y la es­cue­la: las ins­ti­tu­cio­nes tie­nen que tener ac­ti­vi­da­des de in­te­gra­ción con las fa­mi­lias, rea­li­zar en­tre­vis­tas, ta­lle­res, fies­tas, etc. Eso si la única ma­ne­ra de lo­grar ésto, es que todo el equi­po do­cen­te se ponga de acuer­do con las ac­ti­vi­da­des a rea­li­zar du­ran­te todo el año y con las nor­mas con res­pec­to al tema. Ha­blar en reunio­nes do­cen­tes sobre cuá­les serán los pasos ante por ejem­plo: Un niño que se es­ca­pa de la clase, etc.

- Brin­dar cla­ri­dad y en­cua­dre a los alum­nos: use­mos pa­la­bras cla­ras y pre­ci­sas, ha­ga­mos que re­pi­tan lo que com­pren­die­ron de cada pro­pues­ta plan­tea­da, etc.

- Es­tra­te­gias de en­se­ñan­za crea­ti­vas, in­ter­ac­ti­vas e in­tere­san­tes. Uti­li­zar los me­dios au­dio­vi­sua­les: la compu­tado­ra, la TV, etc.
- Tra­ba­jo en equi­po: Es bueno cam­biar de do­cen­te a tra­vés de ta­lle­res en di­fe­ren­tes áreas o cuan­do ya es­ta­mos so­bre­pa­sa­dos por la si­tua­ción man­dar al niño a hacer la tarea a otra clase (hacer in­ter­cam­bios por poco tiem­po).

- Apoyo con equi­po mul­ti­dis­ci­pli­na­rio: Te­ne­mos que lu­char por­que todas las es­cue­las ten­gan un equi­po de es­pe­cia­lis­tas que nos ayu­den en estas si­tua­cio­nes.
Po­si­bi­li­dad de tener otros es­pa­cios en la ins­ti­tu­ción para que el alumno pueda salir y estar aten­di­do y con­te­ni­do: la bi­blio­te­ca, el aula de informática.
Otras estrategias a seguir:
- Comprender el problema del niño, hablar con los padres y hacer la derivación correspondiente.
- Sentarlo en el lugar adecuado, con niños tranquilos, lejos de estímulos que lo distraigan, y cerca del docente.
- Darle órdenes simples y cortas. Se debe desmenuzar la conducta a modificar en pequeños pasos e ir viendo que los cumpla.
- Estimularlo ante los logros más pequeños.
- Alternar el trabajo en el banco con otras actividades que le permitan pararse y desplazarse.
- Darle más tiempo en las actividades escritas, indicarle cuando se está equivocando.
- Evitar insistir sobre lo que hace mal.
- Y sobre todo, darle afecto y contención.

Hay una lista de cosas que el do­cen­te no de­be­ría hacer:

1.No se debe mos­trar im­pa­cien­cia
2.No se debe su­po­ner que es ha­ra­gán
3.No hay que pen­sar que el niño tra­ba­ja mal de­li­be­ra­da­men­te
4.No hay que re­nun­ciar jamas
5.No hay que in­ten­tar ma­ne­jar todo solo
6.No hay que dejar de com­pro­me­ter a los pa­dres
7.No hay que ol­vi­dar a ese alumno ca­lla­do y solo
8.No hay que tener miedo de pro­bar, mo­di­fi­car y hacer ex­cep­cio­nes.
Los alum­nos con ne­ce­si­da­des es­pe­cia­les tie­nen que re­ci­bir ex­cep­cio­nes.
Por úl­ti­mo, quie­ro dejar bien claro que los do­cen­tes no pue­den ayu­dar y edu­car a estos niños si están sólos. Deben re­for­zar­se con los psi­có­lo­gos, mé­di­cos, pa­dres y todas los in­di­vi­duos que for­man parte de la ins­ti­tu­ción, que de­be­rán estar al tanto de la si­tua­ción ac­tuan­do so­li­da­ria­men­te en la tarea de con­ten­ción afec­ti­va.

B. ¿Cómo usaría el ordenador para favorecer el aprendizaje?

El ordenador constituye una herramienta de trabajo y un procedimiento muy efectivo para el trabajo con niños TDAH, porque no sólo persigue el control de su conducta sino la propia mejora de su aprendizaje.
Los criterios a valorar en los programas serían:
1-Motivador: novedosos, sencillas melodías con ritmo, la presencia de un personaje con marcado aspecto infantil que haga de hilo conductor del programa (voz agradable, gestos …).
Ejemplo de programas: Duende Chamu (La Magia de las Letras de Ate. net), Pipo (Aprende a leer con Pipo, Matemáticas con Pipo), Adibú, Silbo (Aprende a leer con Silbo de PNTIC), diversos personajes de la serie trampolín de Anaya.
2-Actividades lúdicas: afrontar la tarea como un juego para evitar caer en la monotonía.
Ejemplo: Adibú 2
3-Sin excesivas animaciones porque dispersa la atención del niño respecto a la actividad principal a realizar.
Ejemplo: programa de Cálculo de la serie Matemanía de Edicinco.
4- No frustración al error : por tratarse de personas de baja autoestima, que abandonan la tarea a la menor dificultad y son remisos a volver a iniciarla, son aconsejables programas que refuercen los logros y que ante los errores utilicen expresiones tales como “vuelve a intentarlo”.
5- Grado de dificultad asequible: ni demasiado fáciles, porque se aburrirían y perderían interés, ni demasiado difíciles porque abandonarían.
6- Agenda de deberes: una planificación de las tareas (tareas realizadas y tareas por realizar)
7- Actividades tranquilizadoras que no le inciten al movimiento incontrolado, que no despierten su actividad motora.
8- Verbalizaciones guiadas o autoinstrucciones referidas a la tarea que está realizando.
9- Autoevaluación reforzada: un sistema que nos permita observar nuestros procesos y analizar los errores.

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