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lunes, 13 de septiembre de 2010

Pautas para trabajar la atención con los alumnos

Atención significa dejar ciertas cosas para tratar efectivamente otras”. En las aulas podemos observar diariamente cómo ciertos alumnos/as (que) no mantienen una atención mínima sino que paralelamente actúan de forma disruptiva durante el desarrollo de las sesiones.
Las bases fundamentales del aprendizaje son la memoria, motivación, la comunicación y la atención así como en el propio rendimiento académico de los alumnos. Una deficiente capacidad de atención puede interferir en el propio aprendizaje, e incluso, en un rendimiento académico inferior a las posibilidades reales del alumno.

La falta de atención de un niño suele presentar como causa o de forma asociada los siguientes déficits o carencias:

  • Carencias en la percepción visual.
  • Carencias en la percepción auditiva.
  • Carencia de orden psicomotor.
  • Carencia de orden neurológico.
  • Trastornos de carácter afectivo.

Se puede considerar que los problemas de atención son, esencialmente, resultantes de alteraciones de dos tipos de elementos o factores:
Elementos de carácter perceptivo.

Elementos de carácter afectivo-volitivo.

Con la finalidad de orientar y facilitar el proceso de ayuda y refuerzo que la familia puede desarrollar en casa, se ofrecen algunas pautas y actividades que permiten trabajar y potenciar la capacidad de la atención.


PAUTAS PARA TRABAJAR LA ATENCIÓN
Algunas pautas que pueden resultar útiles a la hora de trabajar la atención son:
Claridad: Debemos de realizar una correcta explicación de las tareas o actividades que vamos a realizar. El niño debe tener muy claro la actividad que tiene que realizar.
Lenguaje concreto, preciso y con pocas palabras cuando lo expliquemos al niño. Mucho lenguaje puede ser “ruido” o provocar su distracción.
Trabajo estructurado y dividido en pequeños objetivos.
Constancia: Debemos de ser constantes en nuestro trabajo y emplear una metodología adecuada y sistematizada.
Aprovechar sus intereses: Conocer sus intereses y preferencias para favorecer la concentración y la atención partiendo ellos.
Motivación: Presentar las actividades de forma lúdica y divertida como un juego, haciendo estas actividades deseable. En ocasiones podemos jugar con ellos para que se motiven aún más, sin perder el objetivo que queremos conseguir con nuestra actividad.
Entorno de trabajo libre de estímulos: Posibilitar el trabajo en un lugar adecuado donde el niño puede concentrarse. (habitación libre de cuantos más estímulos mejor, para que no se distraiga mucho)
Variedad, pero con ciertos límites!!! Utilizar actividades variadas en cada momento para no permitir la fatiga y el aburrimiento.

Practicar dos o tres veces por semana y no más de 15 min. (no más de 1 ó 2 fichas o actividades). (Se puede realizar un ejercicio de, por ejemplo, 10-15 minutos Máximo; después una pausa de 15 minutos donde el niño se divierta mucho – como recompensa-, y después volver a hacer otro ejercicio. Dependerá de cada niño, pero poco a poco se puede ir aumentanto el tiempo de trabajo: 15 minutos – pausa – 15 minutos – pausa, etc.)

Los mejores momentos para practicar en casa son, o bien antes de empezar, o cuando los niños ya llevan un tiempo realizando las tareas escolares (por ejemplo para cambiar de actividad o tema). No es conveniente dejarlo para el final pues la fatiga se habrá acumulado y no resultará efectivo.

Es importante no facilitar en exceso la actividad o la tarea, es decir, ayudar sólo cuando sea necesario. (y se le debe alabar siempre: muy bien, bravo, te está saliendo fenomenal, etc. Luego trabajar con alguna motivación o usar el sistema de puntos: cuando se reúnen “x” puntos, recompensa)
Aclarar las dudas con cierta estrategia, sino ha estado atento, eso sí, para que el niño no piense que todo vale: hacer otro ejercicio donde el niño preste atención, y luego volver al primero aclarando las dudas.
No se le deben señalar los errores sino más bien facilitar que el niño realice otra vez el proceso, el fin es que sea él mismo quien descubra los errores y por tanto la forma de no repetirlos. Si bien tenemos que tener presente que aquellos niños con necesidades educativas especiales necesitan orientación ya que están en proceso constante de aprendizaje.
Mantener en todo momento una actitud positiva y motivadora, mediante fichas de recompensa, premios, etc. Para así desarrollar su autoconfianza y autoestima creando un clima de confianza y cariño.

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